Un hotel con ropa de cama en Australia

Acerca de:TRYP by Wyndham Pulteney Street Adelaide [Adelaida]
Ventajas:dichas
Desventajas:dichas
Puestos a elegir hotel por motivos de negocios me quedo con los alojamientos con ubicaciones céntricas. Resultan muy prácticos y te ahorran un montón de dinero en desplazamientos. Por eso para nuestro viaje a Adelaida, en Australia, elegimos el TRYP by Wyndham Pulteney Street Adelaide. Está en el centro de la bonita ciudad australiana de Adelaida.

Cuando llegamos nos encontramos con un hotel nuevo, a 700 metros de la plaza Victoria. Se veía muy limpio y los empleados eran sumamente amables. Da gusto que te atienda gente que se ve contenta en su trabajo.

También los huéspedes del hotel nos sentíamos felices. En el centro de fitness encontrabas la relajación que necesitabas. Últimamente, tanto mi marido como yo, practicamos mucho fitness. Nos hemos enganchado a la moda.

Otras prestaciones del hotel eran un restaurante y un bar en los que podías degustar platos tanto de la gastronomía local como de cocina internacional. Pudimos probar una tortilla de patatas que no desmerecía nada. Nos comentó el camarero que una de las cocineras era de Madrid. El mundo es un pañuelo.

Nuestra habitación era de las más grandes. Estuvimos de suerte porque había habitaciones más estrechas que no te dan la soltura que da una habitación cuadrada. La forma de la habitación ayuda también a que se ventile mejor cuando abres las ventanas. Yo soy muy de abrir cuanto ventanal tenga. El aire acondicionado funcionaba muy bien, pero es mucho mejor la ventilación natural.

En nuestro cuarto había un armario bastante grande. Yo no lo utilicé porque prefiero no deshacer maletas por pura comodidad. Mi marido, en cambio, se tomó la molestia de sacar sus trajes y colgarlos en perchas.

Nos dejaron una cafetera para preparar nosotros mismos el café. Todo un detalle. También fue un detalle la pequeña nevera que me vino de cine para guardar los yogures. La caja fuerte no la utilizamos. Le dije a mi marido que era una tontería porque seguro que cobraban un extra. Lo que había para guardar (ordenador, móviles, etc) se podía esconder.

El cuarto de baño tenía ducha. Era más bien pequeño, pero estaba ordenadito como dice mi suegra. Y bien insonorizado. Cerrabas la puerta y no escuchabas la narración de los partidos de fútbol que seguía mi santo en la TV de pantalla plana desde la cama.

Las habitaciones del TRYP by Wyndham Pulteney Street Adelaide incluyen ropa de cama y toallas. Es un dato a tener en cuenta. Hay hoteles en el extranjero que te dejan la cama desnuda si no pagas un extra.


Os recomiendo este hotel que ofrece WiFi gratuita y se encuentra a tan solo 1,1 kilómetros del centro comercial Rundle. Yo fui andando en mis tardes de compras mientras mi santo tenía sus reuniones de negocios con sus socios australianos. Ya juntos nos acercamos a un museo que queda a 1,2 kilómetros. Se llama la Casa Museo Ayers.

Se come bien el hotel. Todos los días se sirve un desayuno a la carta, continental o americano. Yo con el desayuno ya iba cuadrada. Era un bufet bien surtido. Además, hacía tanta calor que te quitaba el apetito.

Tal vez por las altas temperaturas no veías a la gente haciendo mucho deporte. Jugaban a los dardos como los niños. Mi marido ni eso. Se dejó de deportes y se centró en el centro de negocios del hotel, que era donde se reunía con sus socios australianos.

Hice mucho turismo cultural sola. Me fui a ver el cercano Beehive Corner, la galería de arte de Australia Meridional y el centro de convenciones de Adelaida. Eché de menos a mis niñas en el recorrido. Mis hijas disfrutan mucho con el arte. Pero el deber obliga: no se puede combinar siempre la obligación profesional con el placer.

El aeropuerto más cercano es el de Adelaida, ubicado a 6 kilómetros. Es una carrera corta. El taxi no te cobra demasiado del TRYP by Wyndham Pulteney Street Adelaide.
Fecha:16:21:11 24/06/23
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Votos:no disponible.
Categorías:Viajes