El casco antiguo de Altea

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maibari

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Acerca de:Altea [Alicante]
Ventajas:Es una visita obligada
Desventajas:Nada
Son ya varias veces que he visitado la población de Altea en la Comunidad Valenciana. La primera vez fue hace ya algunos años. Me quedé enamorada de su belleza, igual que otros muchos personajes que han pasado por ella.

Tiene tal encanto, que cuando están en lo alto de su pueblo antiguo, te olvidas de todas las escaleras que has tenido que subir hasta poder llegar a su plaza de la Iglesia.

Es sin lugar a dudas un pueblo pesquero, lo ha sido durante muchos años, aunque ahora es el turismo lo que parece que está dando mayor auge a esta zona levantina.

Altea y su casco antiguo; blanca y señorial como una dama altiva, vigila la costa por donde hace siglos desembarcaron moros y piratas. De ahí su elevado enclave, para preservarse de invasiones indeseadas y peligrosas.

Los vientos de los cuatro lados, sólo de la parte norte está un poco resguardada por la cordillera que la cobija. Mucho sol, playas con arena menos fina que otras colindantes como Calpe o Benidorm. Pero esto, lejos de ser malo, para Altea es casi bueno, pues evita la masificación durante el verano.

Altea pertenece a la llamada Costa Blanca, en la Marina Baixa de la provincia de Alicante. Su pequeño territorio costero lo rematan la Punta de Albir y el Morro Toix. La Sierra Bernia hace lo propio por su parte interior, dando cobijo a esta población con su cumbre de más de 1.000 m. de altitud. La resguarda de los vientos fríos del invierno, por eso siempre goza de un excelente clima templado, propio así mismo de toda la zona mediterránea.

Se puede disfrutar de un bonito paseo por su zona marítima, el paseo que rodea al mar, su puerto pesquero y comer un menú delicioso en alguno de los muchos restaurantes que hay en esta zona. Pero antes o después, hay que subir a ver su casco antiguo.

Se puede subir en coche, por supuesto, pero lo ideal y lo correcto, es ascender palmo a palmo los muchos escalones de esa escalera de piedra que parece interminable, y que tiene su fin al llegar a la plaza de la Iglesia. Mientras, vas gozando de lo que ves, casas encaladas con mil flores colgando de sus macetas en ventanas o balcones; las antiguas y bonitas farolas, los mil tejadillos que se dejan ver por encima al ir ascendiendo más alto que ellos, etc.

Entre los resquicios que dejan algunas de estas construcciones, vas observando el panorama que va quedando más por debajo de ti, desde el propio mar Mediterráneo, alguna embarcación que asoma por la bahía, las estrechas callejuelas que tuercen a derecha o izquierda… ¡Es un gustazo, y un ejercicio muy saludable!

Ya en lo algo, nos encontramos dos miradores: Uno hacia el sur, desde donde podemos ver una panorámica inmensa y que llega hasta el propio Benidorm, con sus rascacielos apiñados. El otro, el que más me gusta a mí, es el del este. Aquí hay una pequeña zona ajardinada y la panorámica es más diversa. Desde el mar, el Paseo Marítimo, hasta la gran cordillera que da al norte.

Ya solo queda descubrir el casco antiguo. Ese paseo maravilloso a través de sus callejuelas, enfiladas con pequeñas construcciones de casa familiares, blancas y bonitas. Mención especial es su Iglesia del Consuelo, que si está en hora de visitas, no dejéis de entrar a verla, porque es preciosa.
Como es natural, hay muchos y buenos restaurantes, cafeterías y demás. Pero también, in la parte posterior del pueblo, encontramos el Conservatorio Municipal Profesional de Altea, un edificio remodelado y modernizado.

Altea fue y es refugio para muchos artistas, los cuales se enamoraron de ella y fijaron residencia en este casco antiguo. Marisol y Gades veraneaban en Altea, en su propia casa del casco antiguo. Otros poetas, pintores famosos también la eligieron para vivir. Artesanos de la cerámica de Altea, donde tienen su propia calle y donde venden esas bonitas piezas de color verde esmeralda, clásica de esta población y su arte.

No os recomiendo bajar sin haber probado algún menú en los restaurantes antes mencionados. Eso sí, si vais en pleno verano, mejor reservad mesa, de lo contrario tendréis sorpresa. Después ya podéis hacer lo que queráis, bajar de nuevo o quedaros para poder seguir llenando vuestros ojos de luz y color, disfrutando de un tranquilo paseo por sus calles sin apenas tránsito… Disfrutando de un pueblo de la costa alicantina con todo el sabor mediterráneo.
Fecha:11:03:01 13/02/11
Edición:15:14:41 24/02/11
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Votos:no disponible.
Categorías:Viajes