Un restaurante con huerto propio

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Scarlett2000
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Acerca de:Restaurante La Bicicleta [Hoznayo]
Ventajas:dichas
Desventajas:dichas
La Bicicleta en Hoznayo es un restaurante que ha ido haciéndose grande desde que abrió sus puertas en el año 2011. Sus propietarios son Cristina Cruz y Eduardo Quintana.

El restaurante está en una vieja casa del siglo XVIII que han rehabilitado a fondo para ofrecerle al visitante un lugar cómodo para parar y reponer fuerzas. El negocio les fue bien pronto. Así en el año 2018 fueron premiados con una estrella Michelín a la que sumaron una estrella verde por su sostenibilidad.

Lamentablemente, este año perdieron la estrella verde. Las estrellas te las dan y te las quitan. No hay que obsesionarse. Estoy segura que su trabajo sigue siendo sostenible con el medio ambiente.

Tienen una cocina muy de temporada. Para sus elaboraciones echan mano de productos frescos de productores locales y de productos de su pequeña huerta. Apuestan, en lo posible, por el producto ecológico.

En sus platos encuentras sabores de montaña, campo, tierra y mar. Digo bien: sabores. Lo que no encuentras son cantidades abundantes, ni siquiera suficientes. Pese a cobrar muchísimo, te sirven platos escuálidos que parecen más tapas que raciones.

Es lo que suele pasar cuando en la cocina hay un chef que se siente de renombre. Estos chefs de cocina creativa priman más el emplatado bonito que el emplatado abundante.

De su carta me quedo con los panes. Los elaboran ellos con masa madre. Tienen muchas variedades. Quitando los de semillas que no me van, los demás me gustaron todos, especialmente los que tienen trocitos de chocolate en su interior.

Mi marido adora el brioche de bogavante asado en mantequilla. La mantequilla le da un toque muy tierno y suave. Lo sirven con una crema de gambas y un crujiente de piel de pollo.

Yo no tenía mucha hambre y pedí unas sardinas marinadas. Estaban ricas, pero eran poquitas. Menos mal que el tartar de gamba me dejó saciada, pero no porque estuviera para chuparse los dedos sino porque los tartares nunca me gustaron. Por eso los pido cuando no quiero comer de más.

Os recomiendo La Bicicleta, un restaurante de un ex ciclista que se ha hecho grande gracias a la guía Michelin que le ha dado estrellitas que atraen al turista.
Fecha:16:51:38 01/01/24
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Votos:no disponible.
Categorías:Viajes