Acerca de:Museo de Covadonga [Cangas de Onís]
Ventajas:En la opinión
Desventajas:En la opinión
Hola a todos,

Durante las pasadas navidades, y aprovechando unos días que estuve por la zona, aproveché para hacer una visita a la virgen de Covadonga, a la Santina. En la misma, además de hacer la correspondiente visita al santuario y por supuesto a la cueva (de la que os hablé hace relativamente poco tiempo), decidí visitar un lugar en el que hasta el momento no había entrado. Se encuentra allí mismo, dentro del Santuario. Se trata de un museo en el que se han recogido multitud de datos, referencias y ofrendas, entre otros muchos elementos, relacionados con la Santina y el Santuario en general.
Os hablaré en esta ocasión del Museo de Covadonga, situado en el Santuario que lleva el mismo nombre.


1-.EL MUSEO DE COVADONGA

Creo que es interesante hablar en primer lugar de dónde podemos encontrarnos con este museo.

Pertenece al Santuario de Covadonga, exactamente en la misma explanada donde nos encontramos la Basílica. El edificio en que se encuentra el museo es un edificio grande, de varias plantas. Por lo que tengo entendido, data de la década de 1920, momento en que pensaba ser destinado a ser un hostal. Finalmente se convirtió en Seminario, y hoy en día, es sede de la Escolanía.

Para los que no lo sepan, aclarar que al hablar de Escolanía, hago referencia a un grupo de niños que viven allí mismo, donde se forman académicamente, además, de musicalmente. Comparten el edificio con el museo, situándose este último en las dos primeras plantas.

Este museo no fue hecho de la noche a la mañana, ni mucho menos, sino que anteriormente, muchos de los elementos que veremos en su interior, se encontraban en un salón situado dentro de la Casa Capitular. Aprovechando precisamente el centenario de la Basílica, en 2001 se realiza una exposición, y todo se trasladará al edificio de la actual Escolanía. Desde ese momento, se ha ido formando y completando aún más si cabe, el museo que podemos ver a día de hoy. Anteriormente se llamaba Tesoro de la Virgen, pero tras la celebración de ese centenario, pasó a llamarse Museo de Covadonga.

Sabréis perfectamente cuál es el edificio, no sólo porque es un edificio que llama bastante la atención (es muy bonito), sino también porque cuenta con una especie de finas telas granates que caen sobre la fachada, en las que podemos leer “Museo”. Nada más entrar por la puerta, y tras un corto pasillo, os encontrareis con la verdadera entrada el museo a mano izquierda, donde os explicarán muy amablemente lo que os encontrareis a continuación.

Para hacer la visita más amena y ordenada, nos encontraremos con una exposición dividida en diez secciones de lo más interesantes.


2-.SECCIONES EN QUE SE DIVIDE EL MUSEO

1-. Historia fe. La batalla de Covadonga. Pelayo.

Comenzaremos como no podía ser de otra manera, conociendo un poco como fue el origen del Santuario. Si habéis leído mi opinión acerca de la cueva de la Virgen, ya tendréis más o menos una idea de a qué se hará referencia. Descubriréis la batalla de Covadonga, entre el ejército de Don Pelayo (primer monarca del reino de Asturias) y tropas de Al-Ándalus, siendo estas últimas las que finalmente resultaron derrotadas. No os contaré nada más, dado que allí mismo descubriréis toda la historia de dicha batalla y del comienzo del culto a nuestra santina.

2-.Construcción de un espacio sagrado. Covadonga en la pintura y estampa devota.

Sabremos de qué manera fue construyéndose el Santuario que podemos ver a día de hoy. Ya os había contado una parte de la misma, pero a través de diferentes ilustraciones y textos se nos explicará con detalle la historia de la Santa Cueva, donde se encuentra la Virgen, tanto antes como después del incendio que acaba destruyendo el templo de madera que había sido construido en un primer momento. De la misma manera, conoceremos la devoción que se tenía a la misma en diferentes lugares, fuera de Asturias, gracias a las estampas, que la dan a conocer a lo largo de todo el mundo.

3-. Covadonga en América

Ya en el anterior apartado, se nos adelanta parte de la devoción por nuestra santina en diferentes lugares muy lejanos a Asturias. Y es que habían sido muchos los asturianos que habían emigrado a este continente en concreto, lugar al que por supuesto también se llevaron su cariño hacia la santina.

4-. Revitalización del santuario de Covadonga en el S. XIX

A través de diferentes elementos y documentos, comprobaremos la importancia que poco a poco fue adquiriendo en santuario, a medida que sus devotos irán aumentando. Contaba con muchísima afluencia de público de toda España, incluida la visita de la reina Isabel II en 1868 y la de Alfonso XII en 1877.

5-. Exvotos

De nuevo, la gran devoción del pueblo hacia la santina queda patente a través de los exvotos que la misma recibía. Estas ofrendas se documentan desde principios del siglo XVII.

6-. La Basílica. Obra de fe

Descubriremos en esta sección, la forma que fue construida la bonita Basílica con que cuenta el santuario. Impulsores de ello son Sanz y Forés y Martinez Vigil. La misma, será declarado como Basílica el 11 de septiembre de 1901. Incluso podremos ver la reproducción del proyecto de la Basílica por parte del arquitecto Ventura Rodríguez.

7-. Covadonga en el S.XX

Es una sección muy interesante, que nos permitirá descubrir a una Covadonga como referente religioso e histórico. Comprobaremos parte de lo sucedido en ese siglo, donde se llevaron a cabo importantes cambios como las diferentes modificaciones del santuario, o la creación del Parque Nacional, por ejemplo.

8-. San Melchor de Quirós

En esta sección, descubriremos a alguien que para muchos puede ser un auténtico desconocido, o del que posiblemente no se sepa demasiado. Melchor García Sampedro fue un obispo dominico y el primer santo asturiano. Nació el 28 de abril de 1821 en un Quirós, Asturias. Acabará ingresando en la Orden de Santo Domingo, con intención de ser misionero en el Oriente. En julio de 1858, será apresado y encarcelado. Tras ser torturado durante días, continua siendo fiel a sus creencias, motivo por el cual finalmente es ejecutado. No será hasta 1889 cuando sus restos vuelvan a Asturias, siendo beatificado en 1951 y posteriormente canonizado en 1988 con el nombre de San Melchor de Quirós.

9-. San Pedro de Póveda

Fue un sacerdote católico, pedagogo y escritor español. Nació en Jaén el 1874. Unos cuantos años después, concretamente en 1906, será nombrado canónigo de la Basílica de Santa María la Real de Covadonga. Será precisamente en este momento cuando se proponga preparar a profesores cristianos laicos para evangelizar. Todo esto desembocará en la creación de la Institución Teresiana. Fue beatificado en 1993 y canonizado en 2003.

10-. Visitas papales

Retrocedemos hasta julio de 1954, momento en que el Cardenal Roncalli, Patriarca de Venecia y futuro Juan XXIII, visita Covadonga. Por lo que tengo entendido, y a modo de curiosidad, comentaros que por lo visto tanto le impresionó la imagen, que se llevo una réplica de la santina, que colocó en su dormitorio del Vaticano una vez fue elegido Papa. Unos años más tarde, concretamente en agosto de 1989, Covadonga recibirá la visita del Papa Juan Pablo II, la primera visita de un papa a Covadonga.

11-. Ofrendas de los peregrinos

Este es uno de los últimos apartados que han sido incorporados al museo, y desde luego es el que personalmente más me impactó. Ya no estamos hablando de la historia en sí del santuario, sino que son los peregrinos y los fieles los que adquieren el principal protagonismo. Se encuentra en la primera planta, accediendo fácilmente a través de unas bonitas escaleras.

Nos encontraremos entonces con todo un mundo de ofrendas, en muchas ocasiones no demasiado actuales. Estamos hablando de ofrendas de hace años, en las que claramente no había la posibilidad de dar ningún detalle demasiado impresionante, pero si lo bastante importante como para que la virgen lo tuviese en cuenta y procediese a obrar el milagro. Por lo que veréis allí, en muchas ocasiones estas ofrendas si obtuvieron frutos, y concretamente los frutos que deseaban. Muchas personas agradecen la cura de enfermedades, la mejora de salud de sus familiares o simplemente demuestran su amor a la virgen. Nos encontramos monedas, joyas, diversidad de rosarios, relojes, pinturas o incluso alianzas matrimoniales. Es una zona muy emotiva.

Además de esto, podréis observar también un manto que ha sido restaurado no hace demasiado tiempo, y que fue donado por la reina Isabel II en 1858. Es el más antiguo de los mantos con que cuenta la virgen, que por cierto son unos cuantos, y su valor os imaginareis cual es, más aún sabiendo que fue bordado en oro. La verdad es que es una sección que os dejará con muy buen sabor de boca.


3-.RECORRIENDO EL MUSEO

A lo largo del mismo, os encontrareis con multitud de elementos que os harán viajar a través del tiempo, situándoos en un mismo lugar en momentos muy diferentes. Os daréis cuenta entonces de la importancia que tiene tanto la Virgen, como el santuario en general, y de las ilustres visitas que recibió durante unos años atrás. A través de dibujos, cuadros, grabados, fotografías, figuras de orfebrería y demás, nos haremos una idea de su verdadera importancia.

A lo largo de todo el recorrido, y casi nada más entrar en el museo, por megafonía se nos comenzó a contar de una forma resumida la historia. Se visita en más o menos una hora, siempre dependiendo del tiempo que os toméis con cada apartado, claro está. Hay mucho para ver y para leer.

Lo que a nosotros nos llevó más tiempo ver es la parte de las ofrendas, en las que he hecho más hincapié. Hay multitud de ellas, muy diferentes, y perfectamente pueden leerse los grabados dedicados a la virgen por parte de sus devotos.

Para darnos el último adiós, nos encontraremos con la pieza más importante de todo el Museo. No podía ser otra que las coronas de la Virgen y por supuesto la del Niño Jesús que sostiene en sus brazos. Fueron realizadas por D. Félix Granda Buylla en su taller de Madrid, y debe destacarse el hecho de que fueron un obsequio por parte de los asturianos, ya que fueron estos los que las costearon para la coronación de la Virgen en 1918.

Cada 8 de septiembre, día de Asturias, la Virgen vuelve de nuevo a llevarla en su cabeza. Entre sus componentes debe destacarse (aproximadamente) medio kilo de oro, 200 gramos de platino, 2500 zafiros, 1000 brillantes, 950 rubíes y 32 perlas, entre otros. La corona del niño se compone de algo más de 100 gramos de oro, 85 gramos de platino, 52 brillantes, y 25 perlas, entre otros. Como veis, dos auténticas joyas a las que hicieron frente, por su gran devoción, los asturianos.


4-.HORARIO Y ENTRADAS

Respecto a su horario no tendréis demasiados problemas, dado que como indican en su página web, abren todos los días durante estas horas:
-De 10:30 h a 14:00 h
-De16:00 h a 19:30 h

El precio de la entrada es de 2.50 euros en el caso de los adultos, y de 1.50 euros para mayores de 65 años, grupos y minusválidos. En el caso de ir con menores de 7 años, la entrada será gratuita para ellos.


5-.¿CÓMO LLEGAR AL SANTUARIO?

Llegar a Covadonga es sencillísimo. Si vamos desde Oviedo, tenemos varias opciones, aunque la más corta y rápida es a través de la N-634. Únicamente tenemos que tomar en un primer momento la A-64. Unos kilómetros después, tomamos la salida 14 hacia la N-634 dirección Lieres/Nava/Arriondas.

Continuaremos por la misma hasta un ramal en el que se nos señaliza la dirección para ir hacia Covadonga. Se encuentra a mano derecha, y accederemos a la N-625 dirección Arriondas/Cangas de Onís/Covadonga. Llegamos a una rotonda, y tomaremos la segunda salida, dirección Cangas de Onís-Panes. Atravesaremos varias rotondas, en las que siempre seguiremos al misma dirección.

Tras varios kilómetros, encontraremos una nueva rotonda, en la que de nuevo tomaremos la primera salida, hacia la AS-262. A partir de ahí ya todo será recto, encontrándonos en Covadonga tras pocos kilómetros. EN la parte de arriba den santuario, en la misma explanada de la Basílica, nos encontraremos con este museo, perfectamente indicado.

Se va de una forma bastante directa. Nos separa una distancia de poco más de 80 kilómetros, y aproximadamente 1 hora de trayecto.


5-.CONCLUSIONES

Personalmente es un lugar que tenía ganas de conocer y tras hacerlo, creo que merece la pena. El precio de la entrada no es demasiado elevado, y pasareis un rato muy agradable. En todo momento estaremos conociendo la historia del Santuario de forma amena, dado que el material con que cuenta el museo, y como os he ido comentando, es muy diverso. Todo está limpísimo, reluciente, algo que quiero destacar también porque en algún que otro museo con vitrinas me he llevado alguna sorpresa.

Es un ambiente muy acogedor, que parece aportarte tranquilidad. Está todo en silencio, y este únicamente es interrumpido por megafonía, cuando nos cuentan ciertos momentos relevantes de la historia del Santuario. Esto lo experimentareis sobre todo si vais un día que no haya demasiada gente.

Lo que más me ha gustado es sin duda la sensación con la que te vas. En un escaso período de tiempo has descubierto muchas cosas que no conocías y has podido ver elementos realmente importantes muy de cerca, como el manto donado por la reina Isabel II a la Virgen, o la propia corona de la misma y el niño Jesús. Además, en la zona de las ofrendas descubriréis el gran cariño que todos los asturianos, independientemente de sus creencias, profesan a la santina.

Sin duda merece la pena. Por mi parte os lo recomiendo totalmente.

Muchas gracias y hasta la próxima.
Un saludo! ;)
Fecha:12:56:01 24/10/18
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Categorías:Ocio y cultura