Fez en Marruecos: la ciudad del Barrio Andaluz

Acerca de:Fez [Marruecos]
Ventajas:dichas
Desventajas:dichas
Fez me pareció una ciudad caótica. Estuve con mi marido y unos amigos y no creo que vuelva. Tiene su encanto, pero no es lo mío. Casi prefiero Marraquech, una ciudad también caótica pero más famosa para los turistas. Fez brilló más en su antigüedad medieval que hoy en día. Lo ves en edificios como el de la Karaouiyne, la universidad más antigua del mundo. Esta universidad construida en el año 859 se ha convertido en una escuela coránica del montón. El resto de los estudios se han trasladado a Rabat.

Casi me gustó más la parte antigua de Fez que la más moderna. Fez el-Bali tiene su encanto. En cambio Fez el-Jdid como que me encantó menos. Por eso pasamos más tiempo en la parte más vieja de esta ciudad marroquí que os recomiendo visitar aunque sólo sea para conocerla. Nosotros empezamos nuestro recorrido en el Museo Dar Batha, ubicado en un palacio del siglo XIX. Allí pudimos ver manuscritos coránicos escritos con tintas de colores. Me recordaron los libros medievales que guardan en muchas catedrales españolas. Todo lo medieval se parece. Había una colección de sellos interesante. También me llamaron la atención los instrumentos musicales. Es un museo muy árabe en el que no faltan las alfombras bereberes y las esculturas de madera ni tampoco unos bordados que parecen hechos por manos de ángel.

Nosotros pasamos una mañana completa en el Fez antiguo. El reloj medieval en Tak Kebira me encantó. Colgaba de la fachada de un piso segundo. Nos dijo el guía que nos acompañaba que era del año 1357. Nuestros amigos quisieron hacer un recorrido de mezquitas. Había muchas. La mezquita de Sidi Ahmed Tijani tiene un airoso minarete que no te deja indiferente. Tampoco me dejó indiferente el baño tradicional que había cerca de la rue ech Cherabliyyan. Le llaman hamman. Nuestros amigos querían entrar para probar aquellas aguas. Yo no estaba para baños turcos. Seguimos con nuestra ruta de mezquitas y llegamos a la Mezquita Cherabliyyan con un minarete pintoresco. Tras dos mezquitas me fui directa al zoco de la piel. Tenía que llevar recuerdos para la familia. Compré unas carteras, unos cinturones y bolsos para las mujeres de la familia. Hice una buena compra gracias a lo bien que se me dan los regateos.

Seguimos paseando. En la bella fuente de azulejos que había allí cerca todavía se veían mujeres que iban a por agua. Me dieron pena. La fuente se llama Fontaine Nejarine. También me dio pena que el Palacio de Fez se haya convertido en una tienda de alfombras. El capitalismo acaba con la belleza de las bonitas mansiones.

Por la tarde mi marido quiso ir al Barrio andaluz. Había una mezquita Andaluza muy concurrida, con un grandioso arco del siglo XIII. La gente es majisima. Te tratan como si fueras la Reina de España. Eso sí, aprovechan para venderte cualquier cosa. Son muy negociantes.

El Fez nuevo es más de lo mismo. Se repiten los estrechos callejones, los zocos cubiertos. Yo casi me perdí en la medina laberíntica porque quise ir de lista y prescindí del guía. Cuando regresé al hotel mi santo estaba al borde de un ataque de nervios. Los maridos siempre son unos exagerados.
Fecha:09:30:48 16/12/18
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Votos:no disponible.
Categorías:Viajes